Este domingo, la Fórmula 1 volverá a correr en México un 1 de noviembre, la fecha en que Ricardo Rodríguez murió durante las prácticas del primer Gran Premio celebrado en el país, en 1962. Tenía apenas 20 años y quería competir ante su público. Más de seis décadas después, su historia sigue ligada a la carrera de casa y a la pista que hoy lleva su apellido y el de su hermano Pedro.
La carrera de 1962 no formaba parte del campeonato y Ferrari decidió no participar, pero Ricardo no quiso perderse la oportunidad. Consiguió un Lotus privado del equipo de Rob Walker y salió a la pista para disputar las prácticas. En la curva Peraltada sufrió el accidente que le costó la vida.
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Ricardo había llegado a la Fórmula 1 apenas un año antes. En su debut con Ferrari, en el Gran Premio de Italia de 1961, clasificó segundo, a una décima de la pole position. En 1962 corrió para la escudería y consiguió un cuarto lugar en Bélgica.
La historia de Ricardo Rodríguez, ligada para siempre al GP de México | Michael Ochs Archives/Getty Images
Su trayectoria internacional había comenzado años antes: a los 15 años ganó una competencia en Riverside, California. Era considerado uno de los talentos jóvenes más prometedores de su generación.
Pedro, dos años mayor, también compitió desde adolescente. Los hermanos fueron campeones nacionales de motociclismo antes de pasar al automovilismo y participaron juntos en pruebas de resistencia. En 1958, Ricardo no pudo tomar la salida en las 24 Horas de Le Mans porque tenía 16 años. Diez años después, Pedro ganó esa carrera con un Ford GT40.
En la Fórmula 1, Pedro consiguió dos victorias: el Gran Premio de Sudáfrica de 1967 y el de Bélgica de 1970. También destacó en las carreras de resistencia.
En el Gran Premio de México de 1968 terminó cuarto, una posición que ningún mexicano mejoró en casa hasta el tercer lugar de Sergio Pérez en 2021. Pérez repitió ese resultado en 2022, también con Red Bull. Pedro murió en 1971 durante las 200 Millas de Norisring, en Alemania, al volante de un Ferrari 512M.
La historia de los hermanos quedó unida para siempre a la del autódromo y al automovilismo mexicano. Ricardo murió en la Magdalena Mixhuca cuando buscaba correr ante su público; Pedro perdió la vida nueve años después, en otra competencia. Tras sus muertes, el circuito recibió el nombre de ambos. El homenaje recuerda sus triunfos y el riesgo que enfrentaban los pilotos en una época con menos medidas de seguridad.
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